Seba Cayre: El músico surero bonaerense que anhela llevar su arte por el país

October 11, 2018

Volver a los 17. Seba Cayre cuenta que tenía esa edad cuando  comenzó a transitar el camino de la música. En su Pellegrini natal primero jugó con la guitarra, casi por imitación o por celos porque su hermano había comenzado a tocarla. “Intentaba y no me salía. Después un amigo me prestó un bajo. Luego todo se tornó más serio y me transformé en el que tocaba la guitarra en un grupo del secundario”, recuerda este cantautor surero bonaerense.

En un viaje por las historias de su pasado, el joven artista cuenta que fue después de dar esos primeros pasos cuando nació el deseo por estudiar música. Pero en su casa no lo dejaron. “Por eso me fui a La Pampa, que me quedaba cerca, a estudiar otra cosa. Hasta que me salí con la mía y viajé a La Plata para meterme en Bellas Artes”, asegura ante LA PERINOLA.


 

 

“En mi familia, los mayores siempre me decían que no viví las fiestas que se armaban en Navidad y Año Nuevo en la casa de mi abuelo (él murió cuando yo tenía cinco años). Cuentan que había bandoneonistas, guitarristas, cantores, cantoras que se juntaban a pasar esas fechas y armaban un mini bailongo”. “Eso me llegó como relato y fue cobrando una fuerza tremenda”, asegura y no duda en decir que “en la medida que iba descubriendo la música, descubrí –también- a mi familia”.

Su enganche con el folclore tiene correlato con esa herencia familiar: “Recién a mis 17, supe que mi papá tocaba la guitarra y cantaba. Nunca antes lo había hecho frente a nosotros. Fue entonces cuando mi viejo nos empezó a pasar cosas y me enamoré del folclore”.

En el año ’98, Seba llegó a La Plata y se metió a estudiar en la Facultad de Bellas Artes. “Era toda música académica, no era para cualquiera, yo venía totalmente de cero. No me hizo bien. Estuve dos años y abandoné queriendo dejar la música”, revela.

Después comenzó a estudiar psicología y, a la vez, entró en el grupo musical “Los Duendes de La Salamanca”. “Un grupo muy numeroso donde se tocaban distintos estilos, de todo el país, sobre todo música andina. Ésa fue la escuela de música popular que yo no encontré en la facultad y encontré ahí. Sin darme cuenta comencé la carrera de músico independiente”. Pasaron nueve años y se largó como solista. “Sabía que me metía en un brete difícil porque cantar canciones propias y de manera independiente vuelve más difícil el camino, pero a su vez es buena opción”.

 

 


-Estás trabajando en tu quinto disco, ¿Cómo va eso?

Se llama “A la vuelta de la esquina”. En dos meses lo estaremos terminando. Se presentará oficialmente en marzo del año que viene en La Plata. Es un laburo en el que voy tratando de sintetizar mi historia musical de una manera precisa. Siempre que grabo un disco trato de reflejar algo que tenga que ver con uno.

En este disco hay una apuesta a canciones propias y de un amigo del pueblo que ha hecho muchas y muy lindas canciones. Además hay grandes músicos invitados.

Soy de la Pampa Húmeda y en el paisaje eso representa lo surero. Éste no es un disco surero pero en mis últimos dos he tratado de darle un color, que se note que soy de la provincia de Buenos Aires, que esté el ritmo de la huella o la milonga, alguna cuestión donde se note que soy surero bonaerense.


 

 

-¿Qué te inspira al momento de componer una canción?

Me dejo llevar por el día a día, lo cotidiano, las cuestiones sociales. Lo social es algo que me marca mucho. Me gusta estar informado sobre lo que me inquieta y en eso, uno se encuentra con grandes injusticias, eso inspira a escribir siempre a favor del pueblo. También me inspiran las imágenes de mi infancia. Éstas me persiguen, me tocan e inspiran a construir un relato. El amor por la infancia y mi pueblo, esas callecitas de tierra donde crecí suelto y solo. El amor a las personas, a los padres.

-¿Tenés referentes musicales?

Tengo varios. De los más nuevos, Raly Barrionuevo, es un tipo que hace todo bien. Bruno Arias, colega y amigo, es referente por su forma de encarar y luchar la música. También lo son Raúl Carnota, Atahualpa Yupanqui, Alfredo Ávalos, Peteco Carabajal, Mercedes Sosa, Hernán Figueroa Reyes. Son algunos de los nombres que me rondan y rondaron siempre.

-Aparte de cantar y componer, ¿Cómo apareció el oficio de luthier?

Un amigo me invitó a un curso de luthería, me prendí y en siete meses construí mi primera guitarra. Empecé a tocar de oído también en este oficio.

Construí varios instrumentos y los vendí. También descubrí una veta familiar: Mi hermano es carpintero, mi papá es techista, mi abuelo era techista y carpintero, y a mi bisabuelo –según me contaron- también le gustaba la carpintería como pasatiempo. Yo me crié en la carpintería de mi hermano entre serruchos, formones, martillos. En casa siempre había esas herramientas y maderas. Y cuando comencé con esto de la guitarra, a jugar con la madera, me tocó algo adentro y me enganché.

-¿Se viene una gira por el sur?

Sí, estaré en Viedma, Rawson, Trelew. Este año estuve por el sur, en la zona de la Cordillera. Tenemos grandes amigos que nos ayudan a armar esa movida. Voy a remarla, a llevar mi música por otro lado.


 

 

 

 

 

                                AUTORA

 

 

 

 

 

SOLEDAD CASTELLANO dibujó y pintó una decena de cuadros de estilo arte pop cuando pasó los primeros meses de duelo tras la muerte de su mamá. Encontró en los colores fuertes y diversos un canal para descarga de energía. ‘El arte va de la mano de la resiliencia’, afirma la Licenciada en Comunicación Social y Locutora platense, graduada en ambas carreras en la UNLP. En 2015 publicó "Farfalla", su primera novela (de Editorial Malisia) donde narra la vida de cuatro mujeres nacidas en el siglo XX.  Por "Del baile al café" obtuvo una mención en el Concurso Osvaldo Soriano de Relato breve. Trabaja en prensa gráfica y radial.
Se declara amante del teatro tanto como del circo pero confiesa que suele aburrirse con las películas que ‘no la enganchan de una’. Cuenta que disfruta jugar con sus mascotas al igual que ver crecer los inciensos que plantó en una decena de latas de duraznos.
En lo profesional, sueña ahondar en el área de comunicación y salud. E incursionar en el terreno de las crónicas.


 

Tags:

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

Día Mundial contra el Sida: advirtieron por recortes presupuestarios y estancamiento

December 1, 2019

1/6
Please reload

Entradas recientes
Please reload

Archivo